ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LOSCAHELECOS BALISTICOS.
Los chalecos balísticos blancos son uno de los mayores logros de la
ciencia moderna. Han salvado miles de
vidas, la mayoría policías y soldados de la muerte y/o heridas muy graves. Pero
para todos ellos colocarse el chaleco anti-balas antes de empezar la
jornada, es parte del ritual.
Cada vez son menos los que se
resisten a proteger su vida, pero hay mucho por saber y que cada usuario debe
conocer de su chaleco balístico.
1.- No se
trata realmente de un chaleco anti-balas.
Tu chaleco
no te protege ni te protegerá de
cualquier amenaza balística. Se trata de un compuesto balístico textil que te
ofrece resistencia limitada a ciertas amenazas balísticas.
Estadísticamente
hablando nada es anti-balas. Siempre puede haber una bala capaz de penetrar el
blindaje. Incluso pudiera darse el caso de que el chaleco no parara una bala
para la que supuestamente está diseñado. Una bala afilada manualmente bien
puede atravesar el material balístico.
Lo ilógico es
sentirse y actuar como un “Superman” con el chaleco puesto. ¡Lo que no harías
sin chaleco, no lo hagas con chaleco!
2.- Cómo el
tejido balístico para una bala.
Los paneles balísticos flexibles están hechos de un
tejido entrelazado y/o laminado o incluso con combinación de ambos. El tejido
detiene una bala prácticamente del mismo modo que una red detiene una pelota de
tenis. El tejido atrapa la bala, la frena y dispersa la energía a través del
panel. La deformación de tipo champiñón de la bala ayuda por su puesto en que
la parada sea más efectiva. Por eso cuanto más pesada y lenta sea el proyectil,
mejor la paran los chalecos, mientras que esos cartuchos de puntas endurecidas,
que vuelan a gran velocidad, pueden traspasar perfectamente el panel frontal,
el cuerpo del usuario y salir en su misma trayectoria por el panel trasero.
3.- Tu
chaleco debería parar por lo mínimo tu munición de dotación.
Toda la certificación NIJ, puede ser bastante
confusa. Hay cuerpos de policías que usan chalecos de nivel IIA, otros II y
otros tantos el nivel IIIA. Es muy fácil para ti y tu cuerpo anticiparse al
tipo de amenaza que podrás sufrir en la calle, pero lo que está claro es que
nuestra propia arma constituye una amenaza. Un número sorprendente de policías
son tiroteados con sus propias armas, ya sea porque les consigue arrebatar el
arma o porque el compañero se equivoca y dispara contra el bueno. Así que tu
chaleco tiene que ser capaz de detener la munición de dotación.
4.- Todas las
armas matan
Hay cierta tendencia, sobre todo por parte de los
entusiastas de las armas, de asignar un nivel de letalidad según el calibre. No
te lo creas. Un calibre pequeño a alta velocidad penetra el chaleco por
completo, mientras que un calibre 45 ACP, o 44 Magnum, normalmente son más
pesadas y viajan a menor velocidad, con lo que son más fáciles de parar incluso
que un 9 mm PB o un 357 Magnum.
Los disparos
de perdigones con escopeta son especialmente difíciles de parar, ya que no
todos van a la misma velocidad.
5.- No se
trata de los años de garantía sino de su uso.
Muchos de los
chalecos ofrecen una garantía entre 5 y 10 años. Pero la verdad es que la
garantía del chaleco debe ser recalculada por cada usuario según su nivel de
uso. Un chaleco que se use a diario, perderá sus propiedades antes de un
chaleco que no se haya tocado de la estantería. Desgraciadamente no hay un
sistema para contar las horas de uso de cada chaleco, pero si debes comprobarlo
habitualmente en busca de quemaduras, rasguños, roces y daños varios. Si usas
tu chaleco como una camiseta vieja, se envejecerá más rápido que si lo cuidas,
limpias y mantienes.
6.- Registra
tu chaleco.
Muchos
chalecos vienen o deberían venir con un libro de instrucción y una garantía.
Asegúrate de que eso sea así. Si la compra la realiza el cuerpo de policía,
estos deben recibir una factura donde se indiquen los números de serie de cada
uno de los chalecos. Si hay una cartulina de registro rellénala con tus datos y
mándala.
7.- Limpia la
funda.
Deberías tener
al menos dos fundas para tu chaleco. Esto te permitirá usar una mientras lavas
la otra. Manteniendo las fundas impías y secas, ayuda a prolongar la vida de tu
chaleco.
8.- Los
paneles balísticos se pueden lavar con una esponja, no en la lavadora.
La mejor
manera de limpiar tus paneles balísticos es con una esponja ligeramente humedecida
y un jabón neutro. Pero no los pongas a lavar dentro de la lavadora, ni tampoco
los seques en la secadora. ¡Y no los planches ¡ Ese exceso de calor derretirá
las fibras y perderá rápidamente sus propiedades.
9.- Cuelga tu
chaleco cuando no lo uses.
Los paneles
balísticos están hechos de muchas fibras entrelazadas. Si adoptan una forma
irregular piensa que no puede luego
plancharlo para enderezar el panel. Si tiras dentro de tu taquilla un chaleco
sudado, este se secara y adoptara la forma en que se quedo dentro de la
taquilla. Ese es un grave problema.
10.- ¿Qué es
la V50?
Es cierto que
tu chaleco fallo en parar el 50% de los proyectiles a cierta velocidad. Es la
forma en que se testea la V50. Los fabricantes profesionales, disparan
proyectiles a alta velocidad, hasta que el 50% consigue traspasar. De ahí la V50=velocidad 50. La V50 de un
chaleco por lo general es superior a las
velocidades que tienen los proyectiles más habituales en las calles. De hecho
se podría fabricar chalecos flexibles que parasen los proyectiles de alta
velocidad (1.000 m/s por ejemplo), pero digamos que dejarían de ser llevables.
11.- Tu
chaleco no es un traje de baño.
Zambullirte
con tu chaleco no es nunca una buena idea. Algunos chalecos lo pueden soportar
algunas veces, pero luego solo sirven para museo. Los tejidos balísticos con el
agua, son mas penetrables puesto que el agua actúa como lubricante, dejan de
ser seguros. Un chaleco hoy en día que no tenga sus paneles termo sellados con
humedad relativa igual a cero en el momento de cerrarlos, no es seguro. Los
materiales como el Spectra Shield o el Dyneema son por si solos repelentes al
agua. Si trabajas cerca del agua, averigua que tal “nada” (soporta el agua), tu
chaleco.
12.- El
Kevlar no es la única fibra balística que existe.
El primer chaleco flexible viable fabricado de
Kevlar de DuPont. De modo que mucha gente todavía hoy piensa que los chalecos
balísticos son de Kevlar. Hoy en día existen varias docenas de fibras
balísticas y muchas de ellas se usan conjuntamente en los chalecos. Actualmente
los tejidos aramidas
mas conocidos son el Kevlar, Spectra y el Twaron. Los más avanzados en Gold
Flex y Gold Shield.
Existe otro tipo de tejido basado en hilo de
polietileno, como el Dyneema, ligeros pero muy poco resistentes a las
temperaturas.
13.- Tu
chaleco es básicamente ropa
Los chalecos balísticos se hacen con tejidos, como
la ropa. Se cosen igual que la ropa. Todos los chalecos balísticos se hacen de
apilar láminas de tejidos balísticos. Después pasan por un control de calidad,
que busca problemas o fallos en el cosido, plegado, termo sellado, entre otros.
14.- Que es
el trauma
Cuando una bala golpea un panel
balístico, se genera una energía llamada cinética, que tiene que dispersarse a
lo largo y ancho del panel. Cuando más rápido se disperse esta energía, menos
trauma recibe el usuario en su cuerpo. Cualquier proyectil generara una
deformación en la parte posterior en el panel balístico como resultado del
trabajo realizado por las fibras en detener el proyectil. Cuanto mayor sea esa
deformación, mayor el trauma. Loa niveles de trauma se miden colocando el panel
delante de un recipiente con plastilina especial, donde posteriormente se puede
medir perfectamente el ahondamiento del trauma.
15.- Si te
disparan en tu chaleco, serás capaz de contestar la agresión.
Muchos funcionarios han sido
alcanzados en sus chalecos y prácticamente todos comentan que es como recibir
un martillazo. Normalmente el resultado es un moratón causado por el trauma.
Pero nadie ha muerto nunca por ese trauma. Es incluso improbable que te
incapacite pero ahí una vez más tiene que ver la marca y modelo del chaleco que
tengas. Los que han recibido impactos en sus chalecos dicen que no perdieron la
respiración, pudieron responder la agresión y reducirlo. Existen buenos paneles
anti-trauma que logran reducir en un 50% el nivel de deformación.
16.- Los
chalecos se verifican o testean y comprueban todos.
Hay una creencia más o menos
generalista de que los chalecos que se testean en la NIJ no son posteriormente
iguales a los que se venden. Esto no es un hecho aislado y depende la ética y
moralidad de cada empresa fabricante de chaleco. Lo que sí es cierto es que en
caso de accidente, mejor que el panel sea exactamente igual al testeado y
aprobado por la NIJ, de lo contrario esa empresa muy probablemente tenga que
cerrar sus puertas.
17.- Como
prevenir el efecto “saco”.
El efecto “saco” es cuando debido al uso, los elásticos de goma, así
como algunas fundas ganan tamaño y se deforman debido a la tensión o peso a las
que están sometidas. La forma de evitar este efecto es teniendo mínimo 2 fundas
o incluso 3 para irlas rotando.
Un chaleco dado, no es cómodo y puede dejar de ser seguro.
18.-Manten tu
peso o cómprate otro chaleco.
Los chalecos balísticos flexibles no son elásticos. Si incrementas tu
peso entre un 5 y 10% desde el día que te compraste tu chaleco, necesitas un
chaleco nuevo. Si por lo contrario pierdes peso, puedes necesitar también otro
chaleco.
19.- La funda
del chaleco no ofrece protección alguna.
Es cierto que le llamamos chalecos anti-balas, pero o que es
propiamente el chaleco, o sea la funda exterior, no ofrece ninguna protección. Lo
que es resistente a las balas es lo que
va en el interior, llamado paneles balísticos.
Nunca salga a la calle solamente con la funda del chaleco. No ofrece más
protección que tu camiseta.
20.- Hay una
forma incorrecta y una incorrecta
Los paneles balísticos están diseñados para entrar dentro de la funda
de forma específica. Cambiándolos de lado, puede acabar en tragedia. Los buenos
chalecos indican la cara que debe ir en el exterior o bien hacia el cuerpo del
usuario. Esto es así porque los paneles se configuran primero para la bala
luego para reducir el trauma. Si cambias la posición, no hay garantía de que se
para la bala.
21.- A menos
que tu chaleco balístico sea también anti-arma blanca, es muy probable que no
te proteja de una amenaza con cuchillo.
Los chalecos anti-arma blanca se hacen de otro tipo de tejidos y
laminados distintos. Existen chalecos multi-amenazas, que incorporan a la
protección balística, protección anti-arma blancas. Son más caros pero mucho
más seguros lógicamente. Los chalecos anti-arma blanca, no existen, en todo
caso son chalecos con resistencia limitada a distintos tipos de armas blancas.
22.- Tu
chaleco te puede salvar la vida en un accidente de tráfico.
Cada año hay agentes de policías
que salvan su vida gracias a que el chaleco les protegió del impacto contra el
volante en un accidente vehicular. Incluso los hay que en motos han tenido
menos traumas en el cuerpo gracias al chaleco balístico.
23.- Chicas,
vuestro chaleco balístico tiene que ser específico para damas.
Cada mes menos, algunos Cuerpos
compraban los chalecos con el pretexto que eran unisex. Los buenos chalecos no
son iguales para hombres que para mujeres. Las mujeres necesitan mayor
protección traumática en su pecho, y por supuesto necesitan chalecos que tengan
forma de sujetador, al igual que encontrarían en un bañador.
24.- Es un
chaleco no un traje.
La tendencia hoy en día en
hombres y mujeres es vestir ceñidos, pero tu chaleco no tiene que quedarte como
si se tratara de una camiseta técnica para ir a corre. Cuando te estés probando tu chaleco inspira profundamente y entonces
átatelo. Cuando vacíes tus pulmones de aire, quedara justo el espacio para que
el chaleco sea cómodo y llevadero todo el día y por supuesto en caso de trauma
ayudara a minimizarlo. No te olvides que si te lo aprietas demasiado no
podrás moverte libremente, ni corre, ni defenderte ágilmente.
25.- Cinta adhesiva
no es el cambio de las tiras de sujeción elásticas.
Si tienes problema de sujeción de
tu chaleco, cómprate otra funda. Utilizar cinta cualquiera no es una gran idea,
porque no permite que el chaleco se mueva con tu cuerpo. Ah, y estas cintas no
aportan más protección balística.
26.- Levar
dos chalecos no implica doblar la protección balística.
A pesar de que tú pudieras
soportar el calor y el peso de 2 chalecos IIIA, la suma de ello no
necesariamente equivaldría a un nivel III. Es cierto que muchas capas de tejido
balístico una encima de otra, llegan a parar un disparo de una AK47, pero nadie
mantendría su operatividad con semejante grosor de chaleco. Los paneles balísticos para alcanzar el
nivel III y IV, son muchas capas de tejido balístico, una encima de la otra,
pero que pasan por un proceso de prensado especial que se consigue con una máquina
enorme.
27.-
Necesitas protección frontal y trasera.
Algunos agentes o funcionarios
prefieren en época de calor ponerse solamente el panel frontal. Eso es realmente
una mala idea.
28.- El panel
anti-trauma está ahí por algo.
Los chalecos que incluyen paneles
anti-trauma lo hacen porque realmente los necesitan. De lo contrario no los
pondrían, reducirán así el costo, el
peso y el grosor del chaleco. Si tú se los quitas obtendrás un trauma superior
al permitido que podría acabar en tragedia.
29.- Un
disparo en tu chaleco y se acabó el chaleco.
Es conocida la historia del
novato que convencido por el veterano, ató el chaleco a un árbol y le pegó tres
tiros para probarlo. Recuerda, una vez
el panel balístico ha hecho el trabajo de detener una bala, el panel o chaleco
debe sustituirse por otro nuevo.
30.- Tu
chaleco no puede salvarte si está en el maletero o en el armario.
Lo peor que puede ocurrir es que haya que lamentar una baja por una
bala que hubiera sido parada por un chaleco balístico. Piensa como un hecho así
afectaría a tus seres queridos. ¡Ponte
el chaleco!


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