lunes, 9 de mayo de 2016

ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LOSCAHELECOS BALISTICOS.




ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LOSCAHELECOS BALISTICOS.
Los chalecos balísticos blancos son uno de los mayores logros de la ciencia  moderna. Han salvado miles de vidas, la mayoría policías y soldados de la muerte y/o heridas muy graves. Pero para todos ellos colocarse el chaleco anti-balas antes de empezar la jornada, es parte del ritual.
                Cada vez son menos los que se resisten a proteger su vida, pero hay mucho por saber y que cada usuario debe conocer de su chaleco balístico.
1.- No se trata realmente de un chaleco anti-balas.
Tu chaleco  no te protege  ni te protegerá de cualquier amenaza balística. Se trata de un compuesto balístico textil que te ofrece resistencia limitada a ciertas amenazas balísticas.
Estadísticamente hablando nada es anti-balas. Siempre puede haber una bala capaz de penetrar el blindaje. Incluso pudiera darse el caso de que el chaleco no parara una bala para la que supuestamente está diseñado. Una bala afilada manualmente bien puede atravesar el material balístico.
Lo ilógico es sentirse y actuar como un “Superman” con el chaleco puesto. ¡Lo que no harías sin chaleco, no lo hagas con chaleco!
2.- Cómo el tejido balístico para una bala.
Los paneles balísticos flexibles están hechos de un tejido entrelazado y/o laminado o incluso con combinación de ambos. El tejido detiene una bala prácticamente del mismo modo que una red detiene una pelota de tenis. El tejido atrapa la bala, la frena y dispersa la energía a través del panel. La deformación de tipo champiñón de la bala ayuda por su puesto en que la parada sea más efectiva. Por eso cuanto más pesada y lenta sea el proyectil, mejor la paran los chalecos, mientras que esos cartuchos de puntas endurecidas, que vuelan a gran velocidad, pueden traspasar perfectamente el panel frontal, el cuerpo del usuario y salir en su misma trayectoria por el panel trasero.

3.- Tu chaleco debería parar por lo mínimo tu munición de dotación.
Toda la certificación NIJ, puede ser bastante confusa. Hay cuerpos de policías que usan chalecos de nivel IIA, otros II y otros tantos el nivel IIIA. Es muy fácil para ti y tu cuerpo anticiparse al tipo de amenaza que podrás sufrir en la calle, pero lo que está claro es que nuestra propia arma constituye una amenaza. Un número sorprendente de policías son tiroteados con sus propias armas, ya sea porque les consigue arrebatar el arma o porque el compañero se equivoca y dispara contra el bueno. Así que tu chaleco tiene que ser capaz de detener la munición de dotación.

4.- Todas las armas matan
Hay cierta tendencia, sobre todo por parte de los entusiastas de las armas, de asignar un nivel de letalidad según el calibre. No te lo creas. Un calibre pequeño a alta velocidad penetra el chaleco por completo, mientras que un calibre 45 ACP, o 44 Magnum, normalmente son más pesadas y viajan a menor velocidad, con lo que son más fáciles de parar incluso que un 9 mm PB o un 357 Magnum.
Los disparos de perdigones con escopeta son especialmente difíciles de parar, ya que no todos van a la misma velocidad.
5.- No se trata de los años de garantía sino de su uso.
Muchos de los chalecos ofrecen una garantía entre 5 y 10 años. Pero la verdad es que la garantía del chaleco debe ser recalculada por cada usuario según su nivel de uso. Un chaleco que se use a diario, perderá sus propiedades antes de un chaleco que no se haya tocado de la estantería. Desgraciadamente no hay un sistema para contar las horas de uso de cada chaleco, pero si debes comprobarlo habitualmente en busca de quemaduras, rasguños, roces y daños varios. Si usas tu chaleco como una camiseta vieja, se envejecerá más rápido que si lo cuidas, limpias y mantienes.
6.- Registra tu chaleco.
Muchos chalecos vienen o deberían venir con un libro de instrucción y una garantía. Asegúrate de que eso sea así. Si la compra la realiza el cuerpo de policía, estos deben recibir una factura donde se indiquen los números de serie de cada uno de los chalecos. Si hay una cartulina de registro rellénala con tus datos y mándala.
7.- Limpia la funda.
Deberías tener al menos dos fundas para tu chaleco. Esto te permitirá usar una mientras lavas la otra. Manteniendo las fundas impías y secas, ayuda a prolongar la vida de tu chaleco.
8.- Los paneles balísticos se pueden lavar con una esponja, no en la lavadora.
La mejor manera de limpiar tus paneles balísticos es con una esponja ligeramente humedecida y un jabón neutro. Pero no los pongas a lavar dentro de la lavadora, ni tampoco los seques en la secadora. ¡Y no los planches ¡ Ese exceso de calor derretirá las fibras y perderá rápidamente sus propiedades.
9.- Cuelga tu chaleco cuando no lo uses.
Los paneles balísticos están hechos de muchas fibras entrelazadas. Si adoptan una forma irregular piensa que  no puede luego plancharlo para enderezar el panel. Si tiras dentro de tu taquilla un chaleco sudado, este se secara y adoptara la forma en que se quedo dentro de la taquilla. Ese es un grave problema.
10.- ¿Qué es la V50?
Es cierto que tu chaleco fallo en parar el 50% de los proyectiles a cierta velocidad. Es la forma en que se testea la V50. Los fabricantes profesionales, disparan proyectiles a alta velocidad, hasta que el 50% consigue traspasar.  De ahí la V50=velocidad 50. La V50 de un chaleco por lo general es superior  a las velocidades que tienen los proyectiles más habituales en las calles. De hecho se podría fabricar chalecos flexibles que parasen los proyectiles de alta velocidad (1.000 m/s por ejemplo), pero digamos que dejarían de ser llevables.
11.- Tu chaleco no es un traje de baño.
Zambullirte con tu chaleco no es nunca una buena idea. Algunos chalecos lo pueden soportar algunas veces, pero luego solo sirven para museo. Los tejidos balísticos con el agua, son mas penetrables puesto que el agua actúa como lubricante, dejan de ser seguros. Un chaleco hoy en día que no tenga sus paneles termo sellados con humedad relativa igual a cero en el momento de cerrarlos, no es seguro. Los materiales como el Spectra Shield o el Dyneema son por si solos repelentes al agua. Si trabajas cerca del agua, averigua que tal “nada” (soporta el agua), tu chaleco.
12.- El Kevlar no es la única fibra balística que existe.
El primer chaleco flexible viable fabricado de Kevlar de DuPont. De modo que mucha gente todavía hoy piensa que los chalecos balísticos son de Kevlar. Hoy en día existen varias docenas de fibras balísticas y muchas de ellas se usan conjuntamente en los chalecos. Actualmente los tejidos aramidas mas conocidos son el Kevlar, Spectra y el Twaron. Los más avanzados en Gold Flex y Gold Shield.
Existe otro tipo de tejido basado en hilo de polietileno, como el Dyneema, ligeros pero muy poco resistentes a las temperaturas.

13.- Tu chaleco es básicamente ropa
Los chalecos balísticos se hacen con tejidos, como la ropa. Se cosen igual que la ropa. Todos los chalecos balísticos se hacen de apilar láminas de tejidos balísticos. Después pasan por un control de calidad, que busca problemas o fallos en el cosido, plegado, termo sellado, entre otros.

14.- Que es el trauma
Cuando una bala golpea un panel balístico, se genera una energía llamada cinética, que tiene que dispersarse a lo largo y ancho del panel. Cuando más rápido se disperse esta energía, menos trauma recibe el usuario en su cuerpo. Cualquier proyectil generara una deformación en la parte posterior en el panel balístico como resultado del trabajo realizado por las fibras en detener el proyectil. Cuanto mayor sea esa deformación, mayor el trauma. Loa niveles de trauma se miden colocando el panel delante de un recipiente con plastilina especial, donde posteriormente se puede medir perfectamente el ahondamiento del trauma.
15.- Si te disparan en tu chaleco, serás capaz de contestar la agresión.
Muchos funcionarios han sido alcanzados en sus chalecos y prácticamente todos comentan que es como recibir un martillazo. Normalmente el resultado es un moratón causado por el trauma. Pero nadie ha muerto nunca por ese trauma. Es incluso improbable que te incapacite pero ahí una vez más tiene que ver la marca y modelo del chaleco que tengas. Los que han recibido impactos en sus chalecos dicen que no perdieron la respiración, pudieron responder la agresión y reducirlo. Existen buenos paneles anti-trauma que logran reducir en un 50% el nivel de deformación.
16.- Los chalecos se verifican o testean y comprueban todos.
Hay una creencia más o menos generalista de que los chalecos que se testean en la NIJ no son posteriormente iguales a los que se venden. Esto no es un hecho aislado y depende la ética y moralidad de cada empresa fabricante de chaleco. Lo que sí es cierto es que en caso de accidente, mejor que el panel sea exactamente igual al testeado y aprobado por la NIJ, de lo contrario esa empresa muy probablemente tenga que cerrar sus puertas.
17.- Como prevenir el efecto “saco”.
El efecto “saco” es cuando debido al uso, los elásticos de goma, así como algunas fundas ganan tamaño y se deforman debido a la tensión o peso a las que están sometidas. La forma de evitar este efecto es teniendo mínimo 2 fundas o incluso 3 para irlas rotando.
Un chaleco dado, no es cómodo y puede dejar de ser seguro.

18.-Manten tu peso o cómprate otro chaleco.
Los chalecos balísticos flexibles no son elásticos. Si incrementas tu peso entre un 5 y 10% desde el día que te compraste tu chaleco, necesitas un chaleco nuevo. Si por lo contrario pierdes peso, puedes necesitar también otro chaleco.

19.- La funda del chaleco no ofrece protección alguna.
Es cierto que le llamamos chalecos anti-balas, pero o que es propiamente el chaleco, o sea la funda exterior, no ofrece ninguna protección. Lo que es resistente a las balas es  lo que va en el interior, llamado paneles balísticos.
Nunca salga a la calle solamente con la funda del chaleco. No ofrece más protección que tu camiseta.

20.- Hay una forma incorrecta y una incorrecta
Los paneles balísticos están diseñados para entrar dentro de la funda de forma específica. Cambiándolos de lado, puede acabar en tragedia. Los buenos chalecos indican la cara que debe ir en el exterior o bien hacia el cuerpo del usuario. Esto es así porque los paneles se configuran primero para la bala luego para reducir el trauma. Si cambias la posición, no hay garantía de que se para la bala.

21.- A menos que tu chaleco balístico sea también anti-arma blanca, es muy probable que no te proteja de una amenaza con cuchillo.
Los chalecos anti-arma blanca se hacen de otro tipo de tejidos y laminados distintos. Existen chalecos multi-amenazas, que incorporan a la protección balística, protección anti-arma blancas. Son más caros pero mucho más seguros lógicamente. Los chalecos anti-arma blanca, no existen, en todo caso son chalecos con resistencia limitada a distintos tipos de armas blancas.

22.- Tu chaleco te puede salvar la vida en un accidente de tráfico.
Cada año hay agentes de policías que salvan su vida gracias a que el chaleco les protegió del impacto contra el volante en un accidente vehicular. Incluso los hay que en motos han tenido menos traumas en el cuerpo gracias al chaleco balístico.
23.- Chicas, vuestro chaleco balístico tiene que ser específico para damas.
Cada mes menos, algunos Cuerpos compraban los chalecos con el pretexto que eran unisex. Los buenos chalecos no son iguales para hombres que para mujeres. Las mujeres necesitan mayor protección traumática en su pecho, y por supuesto necesitan chalecos que tengan forma de sujetador, al igual que encontrarían en un bañador.
24.- Es un chaleco no un traje.
La tendencia hoy en día en hombres y mujeres es vestir ceñidos, pero tu chaleco no tiene que quedarte como si se tratara de una camiseta técnica para ir a corre. Cuando te estés probando tu chaleco inspira profundamente y entonces átatelo. Cuando vacíes tus pulmones de aire, quedara justo el espacio para que el chaleco sea cómodo y llevadero todo el día y por supuesto en caso de trauma ayudara a minimizarlo. No te olvides que si te lo aprietas demasiado no podrás moverte libremente, ni corre, ni defenderte ágilmente.
25.- Cinta adhesiva no es el cambio de las tiras de sujeción elásticas.
Si tienes problema de sujeción de tu chaleco, cómprate otra funda. Utilizar cinta cualquiera no es una gran idea, porque no permite que el chaleco se mueva con tu cuerpo. Ah, y estas cintas no aportan más protección balística.
26.- Levar dos chalecos no implica doblar la protección balística.
A pesar de que tú pudieras soportar el calor y el peso de 2 chalecos IIIA, la suma de ello no necesariamente equivaldría a un nivel III. Es cierto que muchas capas de tejido balístico una encima de otra, llegan a parar un disparo de una AK47, pero nadie mantendría su operatividad con semejante grosor de chaleco. Los paneles balísticos para alcanzar el nivel III y IV, son muchas capas de tejido balístico, una encima de la otra, pero que pasan por un proceso de prensado especial que se consigue con una máquina enorme.
27.- Necesitas protección frontal y trasera.
Algunos agentes o funcionarios prefieren en época de calor ponerse solamente el panel frontal. Eso es realmente una mala idea.
28.- El panel anti-trauma está ahí por algo.
Los chalecos que incluyen paneles anti-trauma lo hacen porque realmente los necesitan. De lo contrario no los pondrían,  reducirán así el costo, el peso y el grosor del chaleco. Si tú se los quitas obtendrás un trauma superior al permitido que podría acabar en tragedia.
29.- Un disparo en tu chaleco y se acabó el chaleco.
Es conocida la historia del novato que convencido por el veterano, ató el chaleco a un árbol y le pegó tres tiros para probarlo. Recuerda, una vez el panel balístico ha hecho el trabajo de detener una bala, el panel o chaleco debe sustituirse por otro nuevo.
30.- Tu chaleco no puede salvarte si está en el maletero o en el armario.
Lo peor que puede ocurrir es que haya que lamentar una baja por una bala que hubiera sido parada por un chaleco balístico. Piensa como un hecho así afectaría a tus seres queridos. ¡Ponte el chaleco!

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